El 5 de enero y, mientras esperamos a Sus Majetades Los Reyes Magos, contaremos con un espectáculo contagioso de canciones navideñas reescritas, con mucho humor, energía desatada y un público que canta, grita y hasta hace de reno. Ideal para contagiar espíritu festivo sin efectos secundarios… salvo ataques de risa.